Desde la libertad

Es tarea inevitable, de la parte jóven de la vida supongo, aprender a adquirir conciencia de nuestras decisiones y aprender a tomar decisiones de forma consciente. Y aunque pareciera que me he repetido son dos cosas distintas. En el primero la decisión ya ha ocurrido y en el segundo todavía no.

Aprendí que es muy difícil hacer esto si no tienes un punto de agarre, una esquina irrenunciable, una faro que ilumine los accidentes de la costa, una brújula con la que orientarse.

Verlo todo (personas, situaciones, cosas) desde la idea de libertad ha transformado la forma en que vivo y me relaciono con el mundo, me ha dado un punto de referencia desde el que observar y tomar decisiones y me ha permitido decir no y decir sí. Me ha permitido, en definitiva, elegir y elegir genera automáticamente responsabilidad. Si yo elijo, y decido, sólo yo puedo responsable de las consecuencias que se deriven de la decisión.